¡La santa del pequeño caminito espiritual! Santa Teresita se sentía una flor igual a muchas otras florcitas del campo, que no llaman la atención de las personas, pero Dios la conoce y es feliz de ofrecerle su belleza y su perfume y devolverle el amor y el cuidado con que la creó. Efectivamente, el amor ocupó en su vida un lugar central. Se propuso amar a Jesús “como jamás había sido amado”. La bautizaron con el nombre de María Francisca Teresa. Llegó al mundo en pleno invier